Ultimas luces en el Ibon de Plan.
Cuenta la leyenda que cada amanecer del día de San Juan aquellos que se lavan la cara con la cristalina agua del Ibón y tienen un corazón puro y limpio, pueden contemplar la figura de la mora. Su silueta se alza y danza en el medio del ibón vestida con joyas y serpientes de colores que brillan con los primeros rayos del amanecer.
Tal es la tradición de este ibón en la cultura popular de la Val de Chistau que existe un dicho que se ha trasmitido de generación en generación: “Si ye que i puyas bela maitinada de San Chuan ta ibón y no la bieses habrás de pensare en laba-te l´anima… solo es güellos limpios, pueden viere a la prinzesa mora de las cumbres”.