martes, 24 de junio de 2014

Un pico cerca del Fiordo a ultima hora.



Preparando la jornada.

Txus y Patxi. Empezamos a pisar nieve y la capa es notable.



Un día mas la meteo es muy incierta pero esta vez no varia demasiado. Se supone que durante todo el día estarán entrando frentes que dejaran lluvia y nieve en función de la altura.
Eso si, también nos dicen que a ultima hora, a eso de las 20 o 21 de la noche se acaban los frentes, aunque la luz disminuye mucho.  Y ningún libro de seguridad considera aceptable iniciar un descenso a esas horas. Llevaremos frontales, buscaremos una cara oeste iluminada y con acceso rapido y franco.

Txus señala al rey de SunmoreAlps


Dicho y hecho frente al Kolastinden tenemos una montaña que cae sobre el fiordo con una buena pala y con un acceso desde la pista a unos 300m  sobre el mar.
El acceso no ha sido tan cómodo como esperábamos una turbera encharcada a 40º de inclinación no es muy cómoda para subir ademas cuando pisamos la nieve tenemos que atravesar  una placas de piedra con nieve encima que no nos dan mucha seguridad..










Una vez pasado el acceso critico tenemos que descender un poco y pasar un río.










































Sobre el rio tenemos que emplearnos a fondo para no mojarnos...









































Comenzamos a ganar altura, dejando la pala buena inmaculada y subimos por la zona de rocas que tiene mejores vistas.




















El acceso a la cima es complicado con tablas ya que tiene muchísimas rocas  como lavadoras de grandes,  que asoman entre la nieve. Así que dejamos las tablas y caminamos. La visibilidad es nula, así que iniciamos el repertorio de entretenimientos varios esperando que llegue el final del frente.



Cuando nuestra paciencia se va acabando alguien grita..."mirad el mar" nos ponemos como locos sacamos  fotos y nos preparamos para el descenso.


Las previsiones se cumplen e incluso el sol al que le quedan 15 minutos en este día se suma a la fiesta.


Bajamos a por los esquís pero nos paramos a disfrutar de este milagro de fin de día. El mismísimo dios de las montañas Noruegas nos regala unos minutos mágicos.





















Esta es la zona de rocas que no se puede esquiar y por la que caminamos con dificultad.



Nuestro panorama.




La capa de nieve es increible.

Javi no puede dejar de mirar.

Patxi

Javito


Ultimas miradas y sacamos frontales.



















Con el frontal.
El que primero llegó al coche, encendió las luces y nos sirvió de referencia a los que aun remontamos la ultima pala en busca de unos giros en penumbra.




Fotos: Patxi, Txus y Javito.

domingo, 22 de junio de 2014

Sierra Negra


Cuando desde el valle de Benasque miro hacia el Aneto una pequeña sierra , de suaves lineas se perfila por debajo de la principal linea del coloso pirenaico.



 Es la sierra negra un conjunto de pizarras, polvo y fragmentos de hierro en el que apenas crece la vegetación. Sometida al influjo de los fuertes vientos en su suave linea de cresterio. Nos deja un paisaje  completamente distinto al que acostumbramos a ver en el pirineo. Terreno volcánico, desiertos lunares.....pero en cuanto miras alrededor tus ojos te confirman que sigues en el Pirineo. Verdes valles, tupidos bosques por abajo, singulares montañas y cordilleras por arriba casi tocando el cielo azul.







































Vallibierna al fondo remata el final de el cordal de la sierra negra.























El acceso  lo realizamos por el que quizás sea el valle mas "Canadiense" del pirineo. Aquí no nos importa pedalear, es simplemente el paraíso de la montaña.



Tras una buena porteada por un terreno ciertamente incomodo por lo suelto y tupido de la hierba que lo recubre alcanzamos un suave valle en el que podremos pedalear siguiendo la linea de sus senderos.





















Los ríos teñidos de rojo al igual que en el puerto de la Madera son habituales en este terreno.




















Una vez hemos recorrido el fondo del valle tenemos que ganar el cordal a puro porteo. Las Zetas se hacen necesarias para poder caminar con cierta comodidad.




















Una vez arriba tumbamos nuestras bicis y miramos a nuestro alrededor maravillados de las vistas panoramicas.


























Una vez nuestros ojos se han aclimatado  al panorama, podemos empezar a pedalear por este singular e inexistente camino.


 En la Tuca de las Roques Trencades 2755m tomamos posiciones para recuperar fuerzas y contemplar el pirineo. Vallibierna, Aneto , Maladetas, Perdiguero, Posets, incluso ahí al fondo entre nubes el Bachimala.





















Curiosa bici esta lapierre XR 729  seguro que todas sus hermanas de fabrica esta volando por pistas y caminos. Esta sin embargo, le ha tocado un dueño porteador.


 Posets al fondo.





















Curiosas lineas y colores.

 Cielo tierra y un biker, nada mas.





















Por momentos nos sentimos a bordo de nuestras tablas de trave surcando un mar de pow....

 Que poquita cosa somos...






















Segun  vamos perdiendo altura aparece la linea de la vegetación y comienza a dibujarse una senda entre los pinos. Avidos de seguir una camino marcado por el paso de las gentes devoramos este fin de ruta con una gran sonrisa. Apenas hay fotos ya que la excitación del momento  te obliga  a saborearlo a tope.






















Todas las fotos autoria de Adán Martinez y Javito.

La Basa Mora.

 Ultimas luces en el Ibon de Plan. Dicen las gentes de la Val de Chistau que antiguamente, en tiempos de conflicto y violentas luchas entre ...