Pueblos sin asfalto con estrechas calles de piedra y adoquin, sin gente, pero con historias que se apagan entre sus ruinas, esto podemos encontrar en esta ruta.
Antiguas sendas entra aliagas, bojes y jaras que unían los pueblos de la zona.
Carlos recorre las sorprendentes sendas de este rincon de La Rioja.
Pequeños puentes de piedra por donde ni cabe, ni podría llegar un coche solo hay sendas, nos ayudan a salvar el rio Jubera.
Tremendo descubrimiento la senda de Aristoteles. Inapreciable a simple vista, atraviesa la ladera a lo largo del valle. La caja del sendero ahí estaba desde que el hombre caminaba por estos lugares. Pero la naturaleza implacable la tomo para ella ante la ausencia de pisadas. Alguien al que desde aquí felicito y agradezco su gran trabajo ha tenido a bien limpiar la maleza aunque ya empieza a estar justita para pasar.
Barranco de San Martín.
Carlos y yo alucinando en las calles de San Martín. El tiempo se ha detenido, solo las farolas con placas solares delatan el tiempo en el que vivimos.
Otro puente de piedra, afortunadamente peatonal
Esta senda que baja desde La Rasa atraviesa numerosos tramos de Rock Garden en los que es imprescindible llevar velocidad para no quedarse trabado.
Un tramo de senda limpia y rápida...
La llegada a Jubera siempre es espectacular.