Bici limpia, engrasada al almacén, recoger bolsos y al hotel que este año era un albergue juvenil bastante justito. Aun tuvimos suerte y nos toco habitación para nosotros tres solos.
Subimos a disfrutar de uno de los regalos de la organización un bono de dos horas en Spa recuperador. Una vez aparentemente recuperados, una cerveza , cena y a la cama que mañana madrugaremos.
A las 6:00 nos levantamos para desayunar en la base de la cabina y seguidamente subir hasta el collado mas alto de la estación de esquí de Cauterets. El momento del amanecer al igual que hace dos años es algo mágico. Una leve brisa nos invita a seguir tapados incluso durante los primeros metros, que serán en bajada por una sendero muy alpino con múltiples trazadas, surcos y trampas ocultas. Así que lo afrontamos con decisión pero sin bajar la guardia. Pronto empezamos a sobrepasar corredores que bajan algo mas despacio, y eso es algo que al final anima mucho. Pronto llegamos al bosque donde se hace de noche. El valle por el que bajamos todavía esta en sombra y la oscuridad es total. Esta situación ya me la conocía de la anterior edición y esta vez me ha pillado con las lentes claras en mis gafas. Llegamos al lago de Estaing y comenzamos el tramo de carretera para abajo. Acuso la falta de desarrollos en mi bici y me pasan hasta 5 bikers que pueden pedalear a esas velocidades.
Pronto empieza la subida al col de Borderés que finaliza con un tramo de carretera. Arriba en la cima en un rato que andamos perdidos buscando el camino correcto aparece Jose y se pone a mi rueda. Pasamos con las pocas fuerzas que tenemos a 3 o cuatro corredores antes de iniciar un vertiginoso descenso que recordaba muy muy estrecho. El ruido que meten dos bicis al alcanzar corredores nos facilita que muchos nos den paso en cuanto nos escuchan. Cosa que agradecemos enormemente. Luego un gran tramo de pista combinada con senda y algo de carretera. Nos lleva a una de las grandes subidas del día, el coll de Couret.
Jose va tirando para arriba, mientras yo paro a quitarme protes y ropa. Le voy viendo por delante pero su ritmo es muy superior al mio. Me esta costando subir de pulsaciones ya que se nota el acumulado de ayer. Es lo que hay y haremos lo que podamos. Por fin después de 42 minutos de agónica subida llegamos al avituallamiento donde Jose me espera con comida y bebida. De nuevo me centro en comer higos y beber cocacola que combino con el agua del camel. Nos ponemos las protes y salimos, para nuestra sorpresa todavía tenemos que subir unos 15 minutos mas para empezar la bajada tipo Bike park que la organización nos ha regalado MTR. Seguimos disfrutando y pasando bikers de bajada aunque cada vez cuesta mucho mas hacerlo, cuanto mas cerca de la cabeza mucho mas nivel. El Monte Gez es una pequeña tachuela con rampas donde tenemos que caminar a ratos si queremos conservar nuestras patas hasta el final de la etapa.
La bajada muy técnica y trabada con muchísimas piedras la afrontamos con seguridad y mano a mano Jose y yo. Un autentico placer luchar cada paso y curva que nos encontramos. Felicidad plena combinada con gritos y jadeos. Estoy seguro de que fue el mejor momento del día.
Y de repente llegamos al momento maldito del día, el monte Pibeste. Una mole de 800 metros de desnivel por cara sur a pleno sol y con un 80% de porteo. No miento cuando digo que llevo soñando con este momento desde que decidimos apuntarnos a la prueba. Nos va a costar 1 hora y media de esfuerzo. Arrancamos pedaleando por inclinados caminos de piedra suelta y polvo seco, donde aun podemos pasar a 3 participantes. Pero enseguida aparece la estrecha senda donde solo podremos portear. En un principio después de tanto pedalear esperamos aliviar nuestra musculatura al cambiar, el tipo de ejercicio. Bici a la espalda y a caminar con decisión. Pronto me sobran hasta las gafas de sol. El sudor cae por la frente como si fuera una fuente. Tenemos buen ritmo y avanzamos pero Jose empieza a sufrir calambres y necesita parar de vez en cuando. Yo voy ciego, mano a mano con un par de franceses que caminan sin parar. Me concentro en seguir su ritmo y avanzamos juntos. En el tramo intermedio pedaleo durante un buen rato para aliviar mis piernas. A continuación porteo de nuevo esforzándonos a tope. Por fin alcanzamos la pradera de la ante cima y pasamos a 2 bikers y uno mas averiado. Llegamos a tramo de lajas que se hace porteando. Mi compañero francés que tiene mas de 50 me deja completamente atrás, como zumba el tío. Control de tiempos y aun queda realizar la cresta final. Parada para poner protecciones y guantes, para afrontar la peor bajada del día. Se trata de un camino en un bosque de pinos con muchísimas raíces que asoman por una capa de humus húmedo y negro. Con el 80% de las curvas contra peraltadas, donde no consigo pillar ritmo en ningún momento, aunque supongo que será algo generalizado para todos los participantes.
De nuevo avituallamiento a los pies del monte Beout, ultima tachuela de la 2ª etapa, que se sube mucho antes de lo que parece y que tiene un diabólico 8 que te hace tener tentaciones de saltarterlo. No hay fuerzas ni musculo, solo queda portear y empujar la bici hasta la cima de las antenas. De bajada y al pasar por el camino de subida oigo los gritos de Jose. Que extrañado pregunta donde voy por ahí. Con el disgusto que le acabo de dar lo dejo descompuesto a los pies de la cima que en 20 minutos alcanzara. Llega la gran bajada hacia Lourdes, buenísimos tramos con curvas cerradas y buenas piedras. La bici y yo estamos gozando,mientras tratamos de no perder eso puntillo de concentración necesario para no mochar. Por fin control de tiempos y fin de la 2ª etapa. Estoy cansado y reventado, pero ni de lejos tengo los calambres que hace dos años me mataron en esta segunda etapa.
Me quito protes y me voy dirigiendo hacia la base del Funicular del Pic de Jer. Llamadas de teléfono a casa y comprobando las clasificaciones veo que estoy el 44 y soy 10º en mi categoría. Eso me da fuerzas para como diría Adán pegar el ultimo empentón del día.
Las bicis en el Funicular
En la cima del Pic que domina Lourdes ajusto un poco los cambios y dejo que salgan por delante la gente que me rodea. Salgo el ultimo con el único aliciente de intentar pillar a los que pueda a pesar de estar con la reserva encendida desde hace rato.
Rampa de salida de la UCI DH Lourdes
En la primera bajada pillo a 2 y en la subida de 150 metros a 1, de nuevo otra bajada y casi tengo a tiro a otro mas que se me resiste. En la ultima subida de apenas 100 metros de desnivel por fin le paso y tiro sendero abajo por las curvas del Bikepark de Lourdes DH. Alcanzo la ultima curva de dia y grito como un loco. Por fin puedo liberarme de esa tensión que duraba demasiado tiempo 5,5horas de etapa intentado ser rápido y a la vez no caer en cualquiera de las múltiples trampas que el camino nos pone delante. Por fin me encuentro tirado en la hierba de la pradera recuperando el resuello.
Ultimos calambres del dia.
Jose Toro, Sergio Oballe/Cumbres, Javito, Alberto Roy y Dani. Felices de lo conseguido.
Clasificaciones: http://chrono.geofp.com/epic2018/v4/build/#/home
La vision del segundo día de Jose toro. Novato con un día de experiencia.
Desde el mismo Cauterets, cogemos primero un telecabina y luego un telesilla con la bici encima que nos sube hasta la cota 2250m, inicio de la segunda etapa.
En orden de llegada del día anterior y con una diferencia de unos 15 seg, vamos saliendo en descenso para intentar completar la segunda etapa. Estaba preocupado por el dolor de manos del día anterior y hoy teníamos por delante casi 5000m de bajada, empecé suave, probando, pero enseguida vi que mis manos respondían como siempre y me olvide de ese tema hasta entrar en meta.
Bajando a todo lo que podía bajar con control, fui pasando a bastantes corredores. La bajada fue alpina, con surcos y pasos naturales delicados, pero la pude disfrutar y acabar con sensaciones renovadas.
Mi objetivo era correr con Javito pero él iba más fuerte que yo, el día anterior me saco unos 5 min y le tenía por delante. Cuando llegue al tramo de subida por carretera, le vi dos curvas más arriba y le acabe alcanzando.
Subimos juntos hasta el avituallamiento del Coll del Couret e hicimos una vertiginosa bajada pasando a varios corredores que se apartaban al oír avanzar nuestras bicicletas.
En ese momento iba fuerte física y mentalmente, llegamos al avituallamiento de Ouzous y allí nos esperaba el porteo del día. La subida al Pibeste, desde el avituallamiento empezamos por un tramo de pista donde los músculos de mis piernas empezaron a quejarse de manera preocupante, en cuanto tenía que apretar un poco se me quedaban enganchados y tenía que aminorar sin remedio.
Llegamos al tramo de porteo y pensé que empezaba para mí un terreno favorable, pero en cuanto cargué la bici a la espalda, sin ni siquiera dar un paso, se me que quedo enganchada una pierna y estuve 3 o 4 seg con la bici cargada sin poder moverme.
A partir de ahí, hasta que llegue a la cima, fue un autentico suplicio, incluso pensé que no iba a ser capaz de acabar la prueba. Estuve varios momentos parado sin saber cómo ponerme para relajar los músculos que me mataban de dolor. Una de las veces, me tuve que tirar a la hierba buscando consuelo, pero no había forma, estaba rabioso, porque aún así no estaba mal físicamente, iba más que los corredores que tenía cerca pero cuando les daba a las piernas por ponerse rígidas, irremediablemente tenía que parar y dejar paso a varios bikers que me adelantaron en la subida.
Cuando por fin llegue arriba, al inicio de la bajada, intente “volar” para recuperar algo de tiempo, mis piernas en bajada iban bien pero el difícil terreno, mojado y con curvas delicadas no me dejaron disfrutar del todo, aunque me imagino que algo de tiempo recuperaría.
Llegue al avituallamiento de Ossen y desde allí quedaban 3km en subida y 3 en bajada. En cuanto empecé a pedalear por las duras y pedregosas rampas, mis piernas otra vez se negaban a seguir, me bajaba de la bici y cuando podía o había menos pendiente me subía con cuidado, como para que no se diesen cuenta.
Llegue al último porteo donde vi bajar hacía meta a Javito, le grité diciéndole que a ver a donde iba por ahí, yo veía a los corredores porteando por las duras pendientes y Javito a toda hostia para abajo, paró y me dijo que él ya había subido e iba para Lourdes… casi me voy detrás de él, a mi todavía me quedaba subir a las antenas de Beout pero aunque parecía otro subidón de los gordos, era corto y se hacía más o menos rápido. Llegue a las antenas sin demasiado problema y comencé mi última bajada hacía meta con optimismo y a pesar de todo, baje bastante rápido hasta Lourdes.
Desde el último punto de control, dónde te dicen que la prueba ha terminado, todavía queda la subida en teleférico al Pic du Jer y su bajada definitiva a la meta de Lourdes. Sigues la carretera unos dos o tres kms hasta el teleférico, sin apenas subida, pero donde yo tuve que dejar de pedalear varias veces por los dolorosos calambres.
Subida en el teleférico donde te toman tiempos y otra vez cada 15 seg y hacía arriba unos 100m, empezaba la que sería la tercera y última etapa de la prueba. Cuesta arriba no iba bien, tenía muchos problemas y me pasaron cuatro corredores. En cuanto llegue a la cima, me tiré a tumba abierta, sin miedo y con ganas de pasarles otra vez, así fue, pase a los cuatro pero todavía quedaban dos subidas, una de unos 200m y otra de unos 100, parecía interminable, pensaba que lo era, me volvieron a pasar dos de ellos e intentando cogerles sin lograrlo en el último tramo de bajada, entre en meta no sé si riendo o llorando o las dos cosas a la vez, pero con una gran satisfacción por haber vivido semejante experiencia.
Prueba de Enduro total, interminable, sin limitaciones y solo para gente capaz de sufrir, bikers completos que suban y bajen bien, y que sean capaces de portear duro.
Gracias a mis compañeros de carrera y de viaje, Javito, Roy, Daniel y Sergio. Sois unos auténticos valientes!!
Hasta la próxima…
Clasificaciones
http://chrono.clone1.geofp.com/epic2018/v4/build/#/home