lunes, 27 de abril de 2020

9 Lago Tilicho 5000m, Mesokanto pass 5350m.










Por fin amanece y trato de vestirme sin salir del saco, meter de nuevo todo en mi mochila no es nada fácil, además del agua para toda la jornada. Hace días que los porters no están con nosotros.




 Los 900 metros se suben a cuchillo por una enorme diagonal donde solo podemos empujar y portear nuestras bicis, mientras alcanzamos caminantes que se mueven lentamente o directamente se paran completamente exhaustos fuera de lugar debido al agotamiento y la falta de oxígeno.






  Nosotros una vez alcanzado el lago, lo rodearemos por su derecha y continuaremos hacia oeste. El terreno es una enorme pedrera marciana por la que apenas se distingue el camino.



 Esa jornada será la más exigente de la travesía ya que implica moverse por encima de los 5000 metros de altura durante más de 4 horas.  En cuanto perdemos de vista el lago, tenemos que portear las bicis entre “pequeñas” cimas de 5500 metros y collados de singular belleza y brillos.






 El Tilicho Peak con sus 7134 metros domina el camino y deja caer pequeñas avalanchas sobre su glaciar que nos dejan maravillados del momento que vivimos. 




Una “difícil” ascensión por un precario terreno y fuerte viento nos lleva al “Eastern pass” asegurando cada paso, me noto aturdido y con poco equilibrio.




 Recuperamos fuerzas detrás de una roca antes de iniciar un pequeño descenso y travesía por un valle completamente marciano. Aún nos quedan dos subidas de más de 200 y 400 metros que terminan de rematarnos hasta poder llegar al paso del Mesokanto. 



 Esta vez es el freno delantero de nuestro guía el que no quiere funcionar. Gracias a la jeringa y líquido que llevamos, podemos recuperarlo para la vida, sino, todavía estaría por ahí arriba. Los primeros 400 metros de descenso son complicados ya que muchas piedras se mueven al pasar y caen, pudiendo golpear a que se encuentra por delante abajo, lo pasamos agrupados.





 El resto del camino es más normal, si es que a senderear de bajada a 4800 metros con el Dahulagiri de 8167m enfrente y las montañas “Mustang” al norte se puede considerar normal. Tantos días en semejante santuario de montañas está mal acostumbrando nuestros sentidos. Es la última gran bajada del viaje y el final de esta etapa es una ciudad con carretera e incluso aeropuerto, Jomson. Sin darnos cuenta nuestro ritmo se acrecienta y acelera, la certeza del final y el saber que una avería en este momento no nos condicionará tanto, nos hace correr riesgos que hasta ahora teníamos reprimidos. Disfrutamos como nunca del camino, tragando el polvo que la bici de delante levanta en cada frenada cubriéndolo todo y haciéndonos bajar con la fe de pisar exactamente por donde el compañero que nos precede. Muchísimas paradas para agrupar y disfrutar del bajadón oliendo a ferodo quemado, hasta que llegamos exhaustos al valle.



El resto de la travesía será una larga y suave bajada por el valle del rio Kali Gandaki una mezcla de pista y senderos que todavía quedan en sus laterales. En este valle esta, lo que se considera en cañón con mayor altura del mundo, algo normal si tenemos encuentra que a cada lado del rio hay montañas de más de ocho mil metros, el Dhaulagiri en uno y varios de los Anapurnas al otro. Las que tenían que haber sido dos cómodas jornadas de bicicletas se convierte en una sola. Se acercan días festivos en Nepal el “Tihar” y no conseguimos localizar transporte para retornar desde Phokara hasta Katmandu (200km y 8 horas de viaje) la víspera de su día grande. Por lo que nos vemos obligados a adelantar el final un día. El resultado fue una maratoniana etapa de más de 80 kilómetros de senderos y sobre todo pistas polvorientas, en la que acabamos verdaderamente molidos y hartos de bici. El resto, ya fueron horas de furgoneta a través de un caótico país donde todo funciona y fluye misteriosamente. Compras de regalos y recuerdos en Thame, Katmandu y de nuevo un largo viaje en avión hasta casa.  Donde rápidamente nos volvemos a acostumbrar a nuestras comodidades occidentales. Aunque ya nada será igual, parte de nosotros se ha quedado en aquellas montañas para siempre.





Paso





ciclando a 5200m

Eastern pass (2)



Eastern pass

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Collado de mesokanto 5100





Tilicho peak desde Mesokanto










sábado, 25 de abril de 2020

8 Tilicho base camp 4300


 


Desde aquí abandonamos el recorrido principal del trekking y nos dirigimos a visitar el lago más alto del mundo, el Tilicho a más de 5000m, durmiendo en el campo base del pico del mismo nombre a 4200m. El camino asciende a través de un sendero que atraviesa las infinitas pedreras de Mursang. Fueron kilómetros maravillosos que compensaron todos nuestros esfuerzos, al permitirnos pedalear frente al Khangsar Kang (Roc  Noir) de 7485 un coloso de nieve, hielo y piedras que dominaba el camino al otro lado del valle. Varias bajadas y llanos nos permitieron completar una de las jornadas más estéticas y ciclistas del viaje. Compartimos refugio con turistas que mañana temprano ascenderán a visitar el lago. En el frio comedor, en el que con plumas y gorro pasamos la tarde tomando té caliente y dando cuenta del jamón y chocolate que Rubén el asturiano del grupo lleva en su enorme mochila. Dos horas después de cenar con los cuerpos ya fríos vamos a las habitaciones donde intentaremos dormir a 2 grados de temperatura.


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miércoles, 1 de abril de 2020

7 Manang. Anapurnas




El lago más alto del mundo en bici


En Dharapani a menos ya de 2000m finaliza el recorrido del Mannaslu y comienza el trekking de los Anapurnas. Con muchos más turistas, que a bordo de vehículos recorren la pista que atraviesa el valle, ahora resulta mucho más fácil ganar kilómetros, pero el encanto es muy distinto. Joseba y Rubén aun con las secuelas del virus estomacal nos hacen replantear las siguientes etapas y dejar algún ambicioso objetivo para próximas expediciones. Cada jornada ganamos altura lentamente y recorremos senderos secundarios a los lados del valle, que nos dejan gran sabor de boca. Los días se suceden con nuestras miradas puestas en los colosos que desde el sur nos dominan. Hasta que alcanzamos la localidad de Manang a casi 4000m. Es un pueblo de los importantes, tiene pequeños hoteles, horno de pan y hasta salas de cine. Bueno en realidad son pequeñas casetas que en que, con una pequeña estufa, viejos proyectores y un puñado de antiguas películas, tratan de ganarse la vida. Nuestra habitación esa noche es fría como todas, pero por primera vez tenemos una ducha caliente y una cena diferente, a los fideos, arroz, pasta y momos de todos los días. Hamburguesa de Yak, delicioso manjar que combinado con una buena cerveza y una wifi que funciona nos reconcilia y conecta con el mundo.

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Acabando el trekking del  Manaslu. Todo bajada.

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Niñas camino del colegio.

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Puesto de control policía validando nuestros visados

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Cultivos de arboles frutales, manzanas Nepalís

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Anapurnas

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Porteadores desbordados.

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Torres religiosas y al fondo un Anapurna

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Pueblo de piedra, al sol.

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El Hookabike, el invento de este viaje.

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La ciudad de Manang  a casi 3560m cines con estufa, hamburguesas y hoteles elegantes. Todo un lujo.

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Porteadores descansando.

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Un dia de lujo, estufa encendida y plumas puesto, ayuda a pasar la tarde en el Hostel.

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La Basa Mora.

 Ultimas luces en el Ibon de Plan. Dicen las gentes de la Val de Chistau que antiguamente, en tiempos de conflicto y violentas luchas entre ...