Alguno me habéis preguntado por el tema de la cornisa y el susto que tuvimos el sábado 13/02/21.
Sucedió en el collado que hay junto a la pala final para subir al Anie. Esta foto es mirando desde el collado hacia el sur, mirando a la mesa. Abajo a la izquierda Lescun. Llegamos al collado por la derecha y caminamos de derecha a Izda, nos asomamos. Se intuye que es una cornisa o alero. El viento había soplado fuerte de Noroeste (derecha a Izda) formando la cornisa. Ahí la acumulación de nieve sin viento permite que se marquen nuestras huellas. Volvemos para atrás y nuestras huellas ya no se marcan por lo duro del terreno, que nos da una falsa sensación de seguridad. Yo camino con esquís y cuchillas junto a las rocas sin mayor problema. Saul con Hiru detrás va con crampones, no dejamos huellas el suelo esta durísimo, de repente, Saül me grita pidiendo ayuda. Me giro y solo asoma su cabeza y la mochila con los esquís cruzados detrás. Me dice, que no toca suelo y que tiene los pies al aire. Salto a las rocas y tumbado boca abajo me acerco para darle mis palos y que los cruce sobre el agujero. Con los palos y las manos reptando consigue salir. Toda la zona desde el agujero hacia la Izda es cornisa mas o menos en el aire. Es muy probable que hueco solo estuviese la zona mas próxima a las rocas firmes, por efecto del viento. Tampoco sabemos si estando solo hubiera podido salir por sus propios medios. Hay veces que el peligro no esta en la cornisa en si, sino en la parte que creemos mas firme. No hay que bajar la guardia nunca y desde luego tratar de ir acompañado siempre.