Hay muchos días en que uno agradece descubrir un soplo de aire nuevo en las bicicletas de enduro. Jon Whyte creador de la marca e ingeniero de reconocido prestigio en la F1 es el responsable de esta creación. Con un espectacular cuadro de carbono y trasera de Al, combina uno tras otro infinidad de pequeños detalles que engrandecen esta máquina. Tan solo un ejemplo que descubrí en mis primeras pedaladas sobre la Whyte T130, unas cazoletas de Pedalier firmadas por la también británica Hope con rodamientos cerámicos. En el lugar donde otras marcas nos calzan gama baja aquí tiran la casa por la ventana. Desde Biraka en Zizur Navarra me han dejado testar una de estas maravillas de las que disponen para sus clientes puedan probar de verdad su bici.
En un precioso naranja, el cuadro de carbono Works, rebosa robustez por los cuatro costados. La pipa de dirección y el eje del pedalier son verdaderos “Oversizes”. El basculante realizado en aluminio cuenta con el clásico horstlink que da viveza a la suspensión y neutraliza en gran parte la interacción de la frenada. Se encuentra unido al cuadro a través de una ligera bieleta y de unos rodamientos, que estarán aislados del mundo exterior por unas tapas metálicas de genial resolución. Esto permite a la marca garantizar los rodamientos de por vida.
El cuadro está diseñado específicamente para usar monoplato y dejar mucha luz entre el neumático y el paso de cadena. Unas Bielas RF Next y su plato de 28 dientes sobre las cazoletas Hope cerámicas. Combinan con un piñón XT y su sistema de cambio de 11v con un funcionamiento impecable. También destaca el sistema de sujeción de la tija de sillín en cuña interna, olvidándose de las clásicas abrazaderas que a la larga pueden dar problemas. Todos y cada uno de los cables y latiguillos discurren por el interior del cuadro, incluso en la vaina colaborando en la limpieza de líneas que destacan con una cuidada serigrafía de gran resistencia, aunque en esto de la estética cada uno es un mundo.
Al igual que en la T129 que probamos la semana pasada el amortiguador es de 216x63, es decir grande, por lo que la presión del amortiguador será más baja de lo habitual para nuestro peso y el hidráulico será más potente.
La bici que he probado es de talla L por lo que 631mm de teórico horizontal serán grandes aunque en la practica no los he visto tanto. El Stack es 594 por lo que se acerca más a mis medidas de lo que pensaba. Con 1176,5 entre ejes sigue siendo manejable y los 67 grados de dirección se sitúan en un buen compromiso endurero.
En marcha tengo que decir que tanto en abierto como en la posición media la bici pedalea sin bambolear en exceso mientras circulamos por pistas sencillas. Por tanto, se cumple eso que el amortiguador es capaz de controlar un FSR. Sin embargo, cuando trepamos por zonas trialeras o muy técnicas resulta muy útil colocar el amortiguador en posición abierta, ya que se mejora muchísimo las capacidades de traccionar de la bici. El pedal Kickback es minimo, 5,5 grados según Linkage.
Las bielas RF NextSl golpean con facilidad en el suelo cuando pedaleamos en terrenos abruptos son de 175mm y es el tributo a pagar por la estabilidad que proporciona un pedalier bajo de 33.1mm.
Cuando nos tiramos para abajo no hay dudas todo abierto y a disfrutar el comportamiento de la suspensión es muy bueno (activo) pero no llegamos a hacer topes reales a pesar de llevar sags bajos. Aquí es cuando empezamos a notar y mucho la ligereza de la bicicleta 12,7Kg en talla L, sin pedales está muy bien para una bici de estas características. Podemos moverla y hacer cambios muy rápidos sin demasiados esfuerzos. El tacto del carbono es muy bueno y en zonas de muchas piedras disfrutamos del filtrado de vibraciones. A la horquilla no consigo sacarle todo el recorrido, como en muchas otras Fox la progresividad es alta. Para la versión 2017 vendrá equipada con RS Pike y amortiguador Monarch. Para mi gusto de lo mejor del mercado actualmente.
Las Ruedas
Las gargantas anchas están llegando al enduro y 30mm se está convirtiendo en un valor de referencia para la anchura interna. Son aros sin apenas garganta, llamados Hookless, de modo que se reduce la posibilidad de pellizco y el neumático se deforma menos. Con estas llantas he vuelto a sentir esa sensación de demasiada rigidez, de que me trasmite mucha información, de tocar el neumático pensando que vas pasado de presión y ver que es la correcta. Son aros de carbono y 28 radios sobre unos bujes propios Whyte ambos en medida Boost 110 y 148, el trasero con un sonido increíble al más estilo Hope. Según me han comentado este juego de ruedas son el tope de gama de las Sram Roam personalizadas para Whyte con logos específicos por Sram. Que yo sepa es con la única marca que lo han hecho hasta ahora. Otro detalle que no debemos olvidar son los neumáticos que equipa de serie. Un High Roller en triple compuesto (carísimo actualmente) y un Ardent trasero. Una combinación perfecta para casi todos lo terrenos y que es la que yo suelo llevar en mis bicis. Cuando lo normal seria equipar cubiertas inferiores en peso y precio para dar un buen peso final del conjunto.
La potencia es de 50mm, una preciosidad firmada por Whyte con la tapa y tornillo de la araña personalizados sujeta un manillar RaceFace Sixc de 76cm también en carbono, una vez más, gama alta. Los puños son geniales y también personalizados en la sujeción de aluminio anodizado naranja. La tija telescópica de serie en una Reverb Stealth de 150mm en 30,9 y el sillín es personalizado para la marca con una espuma de doble densidad con muy buen acabado y funcionamiento.
El precio de esta maravilla es de 5269€. Aunque hay otros montajes mucho mas asequibles que pronto llegaran. Una versión con Sram Gx 1 x 11 y RS Yari por 2999€, otra con Xt completo, bujes Hope Pro4 y fox 34 por 3599 , otra la de carbono con Eagle y Pike 4599 y como colofón una con XX1 Eagle con ruedas Sram Blackbox personalizadas por 6000€